Budismo y feminismo en el contexto de Sakyadhita Spain

Síntesis del debate que tuvo lugar el 28 de marzo, 2021

¿A qué nos referimos cuando hablamos de feminismo en Sakyadhita?

El patriarcado es un sistema de dominio institucionalizado que mantiene la subordinación e invisibilización de las mujeres y de todo aquello considerado como ‘femenino’, con respecto a los varones y lo a ‘masculino’, creando así una situación de desigualdad estructural basada en la pertenencia a determinado ‘sexo biológico’. La discriminación y la injusticia, sostenida por la violencia y el abuso, es causa de sufrimiento para las mujeres.

El budismo tuvo, en su origen, una concepción igualitaria y no discriminatoria entre hombres y mujeres, considerando que cualquier injusticia, tanto de género como de clase o etnia, por razones culturales o materiales, supone dolor para las personas sometidas. Pero con el paso del tiempo ha sido permeado por la ideología patriarcal de las sociedades donde se desarrolló, derivando en una situación de discriminación hacia las mujeres que se plasma tanto en ámbitos doctrinales como jerárquicos y en la práctica cotidiana.

El feminismo que emerge en estos tiempos, la cuarta ola feminista, declara su voluntad de ir a la raíz de la desigualdad para eliminarla, se proclama de base para que ninguna mujer quede excluida por ser pobre, racializada, migrante o por cualquier otra razón que sea causa de discriminación. Propone formas de relación justas e igualitarias entre mujeres y hombres y denuncia las violencias.

¿Qué entendemos por perspectiva de género?

Deseamos que el budismo no repita los errores que nos han llevado a situar a las mujeres en un plano de inferioridad, tanto en el ámbito doctrinal – al ignorar la sabiduría de las maestras que a lo largo de los siglos han transmitido el Dharma – como en el ámbito jerárquico, relegándonos a posiciones subordinadas en las estructuras de funcionamiento de las sanghas.

La perspectiva de género significa esa mirada crítica, exigente si conviene, que señala aquellas cuestiones en que se manifiesta la discriminación hacia las mujeres. Quiere decir contemplar la injusticia, y lo que la origina, desde la sabiduría y la compasión. Implica una visión no androcéntrica por la comprensión de que eliminar la discriminación de género es requisito imprescindible para superar la dualidad hombre/mujer

Propone una forma de relacionarse no basada en el poder ni en las estructuras jerárquicas piramidales sino en la autoridad que proporciona la sabiduría y la capacidad. Es una manera de hacer orientada por el amor y la voluntad de no ocasionar daño que busca sustituir prácticas basadas acríticamente en la tradición o la preeminencia de la posición del maestro.

Abogamos por un budismo comprometido socialmente, que desde una perspectiva global actúe localmente, porque Buda hablaba de erradicar el sufrimiento y, en la medida en que lo hacía para todos los seres sintientes, contemple una conciencia ecológica.

¿Cómo incide Sakyadhita en el budismo y en la sociedad en general?

• Vela para que en el budismo no tenga cabida nada de aquello que perjudica a las mujeres por el simple hecho de serlo o definirse como tales.
• Incorpora la visión y la experiencia de las mujeres.
• Aporta más sabiduría y compasión, al comprender el sufrimiento que la discriminación ocasiona en la sociedad.
• Actúa en base al compromiso social por un mundo más justo.

Acuerdos básicos

a) Todas nos identificamos con el llamado feminismo «radical» (entendido como un feminismo que va a la raíz del problema), frente a otros feminismos, como el neoliberal, el feminismo “blanco” o el colonial.
b) Todas nos identificamos con la llamada “cuarta ola feminista” (desde aproximadamente el 2012 hasta hoy), que se caracteriza por los movimientos de denuncia pública y visibilización, a través de las redes sociales, de la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones: feminicidios, violaciones, acoso, abusos, etc. Esta cuarta ola también se caracteriza por la participación de jóvenes y adolescentes, la inclusión de las identidades trans y su dimensión global y transaccional.
c) Todas entendemos que el sistema patriarcal (con sus mecanismos de opresión hacia las mujeres) es aún el sistema dominante en nuestras sociedades actuales, de la misma manera que lo ha sido en el pasado.
d) Todas creemos que, como budistas, nuestras acciones y reivindicaciones feministas deben nacer de la reflexión y de un análisis sosegado (sabiduría), desde la comprensión del sufrimiento ajeno (compasión) y no desde la reacción y el impulso (egocentrismo, ignorancia).
e) Todas creemos en la importancia de subvertir las estructuras y modos de funcionamiento típicamente patriarcales (como las estructuras jerárquicas y de poder) por formas más horizontales y basada en el trabajo cooperativo, en la sororidad y en la atención a la diversidad de cada una y en lo que puede aportar a la comunidad.

Propuestas

• Crear un observatorio para la equidad de género en el budismo que ponga en evidencia las situaciones de abuso, discriminación y micromachismos.
• Elaboración de recursos para prevenir la discriminación de género a disposición de los centros y entidades.
• Crear, paulatinamente, un libro de estilo que nos servirá para generar coherencia en el lenguaje que utilizamos en los contenidos de la web, actos públicos, etc.

Guía de buenas prácticas para conseguir la equidad entre hombres y mujeres en los centros y prácticas budistas

Este documento recoge los resultados de la X Conferencia sobre budismo en Cataluña que se celebró en Barcelona (España) el 13 de diciembre de 2020 bajo el título ¿Por qué es necesaria la perspectiva de género en el budismo? *1

CONTEXTO

El budismo, como sucede con la mayoría de las tradiciones religiosas, nos llega fuertemente marcado por el condicionamiento cultural de las sociedades patriarcales de cada época y lugar en los que se originó y desarrolló.

Esta aproximación androcéntrica excluye la visión y la experiencia de las mujeres, y es causa de mucho sufrimiento. Para que una tradición espiritual siga siendo viva, auténtica y válida para todos los seres humanos, debe ser flexible y capaz de adaptarse a la época en que se encuentra.

Como ha expresado S.S. el Dalai Lama en diversas ocasiones, es fundamental que sepamos distinguir entre lo que es cultural y lo que es esencial. Debemos ser diestros a la hora de permitir que los aspectos culturales se transformen y preservar, al mismo tiempo, lo que es esencial. Cualquier discriminación por motivos de género en el budismo es un aspecto cultural y se debe cambiar.

¿QUÉ HACER PARA INCORPORAR LA PERSPECTIVA DE GÉNERO*2 EN LAS ENTIDADES BUDISTAS?

DECÁLOGO

  1. Identificar las desigualdades, discriminaciones y abusos de poder por razón de género presentes en nuestra comunidad.
  2. Intentar utilizar un lenguaje inclusivo en las prácticas orales y escritas,en los textos traducidos, en los cursos y enseñanzas.
  3. Transmitir el budismo y releer los textos canónicos aplicando la perspectiva de género.
  4. Fomentar la no discriminación y la igualdad de oportunidades en el ámbito monástico.
  5. Leer, estudiar y difundir las enseñanzas de mujeres maestras.
  6. Recuperar linajes femeninos de transmisión e incluirlos en recitaciones y plegarias.
  7. Generar estructuras de organización horizontales y no jerárquicas.
  8. Romper estereotipos y prejuicios que desfavorecen las mujeres.
  9. Recibir formación para incorporar la perspectiva de género en nuestros centros de dharma.
  10. Compartir con otras personas la idea de que incorporar la perspectiva de género en el budismo es una buena práctica budista


Notas

*1 https://www.youtube.com/playlist?list=PLd5VBuqCxhsUd7uobNMDam1xMHhhjZysY

*2¿A qué nos referimos cuando hablamos de género?
El género es una construcción social que varía en función de cada época y sociedad. Es asignado a las personas de forma diferenciada en función de su sexo y no establece distinciones neutras sino jerárquicas y, por tanto, implica desigualdades.
¿A qué nos referimos cuando hablamos de perspectiva de género?
Actitud, mirada crítica para prestar atención, analizar y actuar ante las desigualdades generadas por razones de género.